Por Silvano Grimaldi, director general de la sociedad independiente de gestión patrimonial Grimaldi & Partners AG.
Zúrich — El año bursátil 2024 se acerca a su fin y se espera que cierre con una rentabilidad anual positiva. ¿Continuará la tendencia alcista en 2025? ¿Qué oportunidades y riesgos deberían tener en cuenta los inversores? ¿Será 2025 un año favorable para la renta variable? Silvano Grimaldi, director general de la sociedad independiente de gestión patrimonial Grimaldi & Partners AG, responde a estas preguntas.
¿Qué factores impulsores cabe esperar?
La evaluación del año bursátil 2025 revela oportunidades atractivas y riesgos importantes para los inversores.
Uno de los principales factores que respaldan unas perspectivas optimistas es la esperada estabilización de la economía mundial.
Tras varios años de incertidumbre, las grandes economías muestran señales de recuperación. Estados Unidos y Europa, en particular, se benefician de una moderación de la inflación y de la continuidad de la pausa en las subidas de tipos de los principales bancos centrales, lo que mejora el entorno inversor.
China también podría apoyar la demanda mundial mediante medidas específicas de estímulo económico, que podrían generar un impulso favorable para la renta variable.
La digitalización y la transición hacia una economía más sostenible también ofrecen oportunidades importantes.
Sectores como:
- Las energías renovables
- La inteligencia artificial
- La movilidad eléctrica
ofrecen perspectivas prometedoras de crecimiento a largo plazo. Por tanto, las empresas de estos ámbitos podrían lograr resultados superiores a la media.
Una posible distensión geopolítica también podría aumentar la disposición de los inversores a asumir riesgos.
¿Qué riesgos deberían prever los inversores?
Una posible escalada de los conflictos geopolíticos, subidas inesperadas de tipos o una desaceleración del crecimiento mundial podrían presionar la renta variable.
Otros riesgos son:
- Las interrupciones de las cadenas de suministro
- La incertidumbre en los mercados de materias primas
- Las elevadas valoraciones de determinadas empresas tecnológicas
- Unos beneficios empresariales decepcionantes
- La volatilidad del mercado derivada de movimientos especulativos
Las elevadas valoraciones de algunos valores tecnológicos constituyen un riesgo especialmente importante, ya que unos resultados trimestrales inferiores a lo previsto podrían provocar correcciones significativas de las cotizaciones.
Conclusión: las oportunidades probablemente prevalezcan en 2025
Pese a estos riesgos, varios factores respaldan una evolución positiva de la renta variable en 2025.
La combinación de una economía que se estabiliza, sectores innovadores en crecimiento y unas condiciones monetarias que siguen siendo favorables crea un entorno propicio para la renta variable.
Los datos económicos positivos también podrían reforzar la confianza de los inversores.
En este contexto, parece probable que 2025 sea, en conjunto, un año bursátil positivo, acompañado de subidas de las cotizaciones.
Los inversores que prioricen la calidad y la diversificación podrían beneficiarse de este escenario.
Aviso legal
Este artículo no constituye una invitación a comprar o vender ninguno de los valores mencionados.
Toda decisión de inversión es responsabilidad del inversor. Antes de invertir en acciones individuales u otros productos financieros, recomendamos solicitar asesoramiento integral a un profesional cualificado.